Hoy es un estupendo día para entender que nuestras obras, por buenas que pudieran parecer, no nos alcanzan para ser salvos. "no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:9).
Hoy es un estupendo día para recordar que nada merecemos, pero que Jehová Dios nos ha regalado la salvación. "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios" (Efesios 2:8).